Skip to content

Elogio de MINIFUNDIO… mi ahijado…

mayo 1, 2014

Todo lo que rodea al vino debe ser fuente de placer como luego veremos.

Preparando el apadrinamiento de Minifundio… acudo… vuelvo… al Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE)… y leo…

(De mini- y -fundio, segundo elem. de latifundio).

 1. m. Finca rústica que, por su reducida extensión, no puede ser objeto por sí misma de cultivo en condiciones remuneradoras.

2. m. División de la propiedad rural en fincas demasiado pequeñas.

 y sonrío … y me viene a la mente … por ejemplo… los 18.000 metros cuadrados (o 1,8 hectárea, que es lo mismo pero parece menos…) de la Romanée-Conti, en la Borgoña, una de las denominaciones de origen más pequeñas de toda Francia, que produce unas 5.000 botellas al año, que se venden por encima de los 600 euros la botella, pero que rápidamente, y dependiendo de la bondad de la añada, alcanzan los 1.500… 2.000 euros… y debo necesariamente concluir que algo no está bien… ya que me encuentro ante una evidente paradoja.

Las paradojas son situaciones en las que confluyen dos fuerzas de sentido opuesto, mutuamente excluyentes y que están presentes a la vez.  No podemos elegir una u otra.  Simplemente, el modelo que las ampara ha dejado de ser explicativo.

Tal vez sea ésta la cuestión y estemos ante una paradoja.

Las paradojas sólo se solucionan con un cambio de paradigma, entendido éste como las gafas que llevamos puestas, a través de las cuales miramos el Mundo, sin darnos cuenta de que las llevamos puestas, y que condicionan tanto las respuestas que damos como la manera que tenemos de entender este Mundo. El paradigma es producto de nuestra cultura, de nuestra educación… y pasa a retroalimentar a ambas… en un círculo que nos da seguridad ya que nos proporciona respuestas pero que conduce inevitablemente a paradojas y a limitaciones.

Pero no nos desviemos…

¿el minifundio realmente no puede ser objeto por sí mismo de cultivo en condiciones remuneradoras por su reducido tamaño?

¿o es esa falta de remuneración consecuencia del paradigma productivo imperante y necesario que busca y debe garantizar alimentos a un precio bajo a la población… y esas “condiciones remuneradoras” deben entenderse dentro de ese paradigma productivo?

Y como consecuencia de este paradigma, las condiciones remuneradoras son simplemente financieras… en lugar de económicas…

Bien, ¿qué es un minifundio…  entonces?

Antes de seguir, y como me enseñó uno de mis más queridos profesores… para entender algo, debemos buscar su origen y analizar para qué fue hecho.  Vamos a ello.

De todos es sabido que el minifundio surge del reparto de tierras de padres a hijos a través de la herencia en determinados territorios.  En otros, se optó por un modelo en el que el primogénito se llevaba todo el lote.

Este reparto buscaba asegurar a todos los hijos (y a su familia) el acceso a alimentos a través del cultivo de esas tierras. Eran economías de subsistencia.  No seré yo el que cometa la grosería de añorar esos tiempos pasados.

Debemos reconocer que el minifundio, como concepto original no sirve.  Las condiciones, el paradigma, en las que fue creado ya no son de aplicación… ya no explican el Mundo… afortunadamente.

Tenemos que, sin duda, un minifundio es una parcela de terreno pequeña (dejaré de lado que entendemos por pequeño o por grande aunque es obvio que el tamaño siempre es importante)… pero esta parcela será rentable en función de dos factores (principalmente):

1º qué hagamos con ella

2º cómo evaluemos esa rentabilidad.

En cuanto al primer factor, es obvio que si optamos por un modelo productivo que busque maximizar producciones al mínimo coste financiero… nuestra pequeña parcela … nunca será objeto por sí misma de cultivo en condiciones remuneradoras por su reducido tamaño como dice el Diccionario de la RAE… cultivemos lo que cultivemos…

Ahora bien, he empezado citando un caso de minifundio con unas condiciones remuneradoras muy satisfactorias… luego tal vez… que el minifundio sea objeto por sí mismo de cultivo en condiciones remuneradoras por su reducido tamaño… dependerá… como he empezado diciendo de lo que hagamos con ella.

En cuanto al segundo factor, la forma en la que evaluamos la rentabilidad… si sólo introducimos en nuestra cuenta de pérdidas y ganancias ingresos y gastos estrictamente monetarios estaremos cometiendo un error de bulto.  Este error consiste en obviar que la actividad humana no busca, pese – de nuevo -al paradigma dominante , ganar dinero sin más… sino generar valor a la sociedad. El dinero, al final,  no es más que el subproducto resultante de esa generación de valor.

Las actividades que sólo buscan ganar dinero están, desde el principio, condenadas al fracaso y acaban devorándose a si mismas, desapareciendo… aunque quedan, en el mejor de los casos como un mal recuerdo… como nos enseña Ovidio en sus Metamorfosis al contarnos la historia de Erisictón de Tesalia, castigado por la diosa Démeter (la diosa de la Agricultura) al hambre perpetúo y que terminó devorándose a sí mismo.

Llegamos, tras esta reflexión… al vino de Cascant y de Boronat… a su MINIFUNDIO… Dicen que su proyecto, sus vinos… buscan recuperar el paisaje y su biodiversidad trabajando el minifundio, consiguiendo su sostenibilidad. Su proyecto se llama Celler la Muntanya  www.cellerlamuntanya.com

 

minifundio

Joan y Toni hacen vino… pero buscan aportar valor a la sociedad… y  por eso… hacen vinos excepcionales… fuera de lo común… ¿por qué?

Porqué hacen vinos que no son mejores que otros desde un punto de vista tecnológico… pero que poseen una arrolladora personalidad …que hablan de historia, tradición, del bancal en el que esas uvas maduraron… del viticultor… trabajando para garantizar una remuneración justa por esa materia prima… y compartiendo los éxitos con esos viticultores, como hicieron al recibir un premio por uno de sus vinos y mejorar, en lógica consecuencia, la retribución por esa uva.

Hacen vinos que forman parte del estilo de vida y por tanto de la cultura de un territorio… y que además…. están muy buenos… son fuente de placer (como empecé diciendo y prometí que volvería a esto).

Al estar bueno, buscaremos disfrutar más.  Ese ansia de disfrute nos debe llevar a aprender más, ya que el conocimiento es la única base sólida para el disfrute, a conocer más de ese territorio, de esa cultura y así profundizar en su aprecio y disfrute… y poder afirmar como decía Francisco de Quevedo…

Comer regladamente es de hombres de bien y hartarse de puercos

ya que la “regla” viene del conocimiento… y el conocimiento es la única medida del placer.

No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: